Top

Mis dos maduras

May 9, 2008

No pude quedarme mucho tiempo solo viendo la acción ya que si alguien pasaba me iba a ver ahí espiando y se iba a intrigar, entonces entré, pero ellas no se dieron cuenta ya que estaban metidísimas en lo suyo, cerré la puerta con cuidado y al voltear martita ya le había subido las piernas a Juanita y ahora mamaba su culito.

Todo comenzó ese día en la mañana, yo llegué a el trabajo, una de ellas ya había llegado, ella es la señora de intendencia, es la que se encarga de la limpieza de las oficinas, al llegar a limpiar la mía yo estaba arreglando algunos papeles pues íbamos a tener una junta y los iba a necesitar, ella entró y se puso a sacudir mi escritorio en una de esas se agachó a recoger unos papeles que tiró al sacudir y entonces le vi ese culote tan rico que ella tiene y se me empezó a parar la verga.

Después me pidió permiso para pasar a mi lugar para seguir limpiando y yo la dejé pasar, no sin antes rozar esas ricas nalgotas con mi verga y ella solo pidió disculpas, - no se preocupe, le dije y le pedí que siguiera, pero yo no me aparté mucho, la verdad es que solo había un metro de distancia entre ella y yo, yo no dejaba de mirarla y ella al darse cuenta se puso nerviosa, pero siguió adelante.

Ella se agachó a limpiar parte de el piso y yo me levanté para poder verle sus tetotas que tenía y que se le movían muy rico, ella volteó a verme y yo solo le sonreí, pero ella se dio cuenta de mi bulto que ya tenía yo entre mis piernas y me volví a sentar, pero me di cuenta que ella de rabito de ojo no dejaba de mirármelo y eso me hizo ponerme más acelerado.

Acerqué un poco más la silla hacia ella y abrí más mis piernas para dejarle ver bien lo que yo tenía ahí y poco a poco me acercaba más y ella solo se hacía la disimulada, pero sin dejar de ver y vi como se ponía roja de excitación y yo empecé a respirar más agitadamente, ella ya estaba atrapada debajo de mi escritorio y yo ya estaba a solo unos centímetros de ella, entonces ella me dijo, ay joven Marco, como será, ya me metió aquí y no me deja salir, y se rió muy nerviosa yo me aproveché y le dije, es que así la quería tener Juanita, y me incliné y la besé y ella se dejó llevar por el beso.

Al principio fue ligero, pero poco a poco empecé a meterle mi lengua en su boca y ella la suya en la mía y yo empecé a masajearle sus tetas y ella empezó a gemir, me levanté sin dejar de estar sentado y me acerqué más y ella entendió, agarró mi verga por encima de mi pantalón y la empezó a sobar y la mordía, al ver yo esto me la saqué y se la di, ella la tomó y se la metió a la boca y la empezó a mamar, era toda una experta, no tardé en correrme en su boca.

Juanita giró sobre si misma y se retiró, quedé intrigado y comencé a buscarla por ahí, al llegar un cuartito estaba cerrado y cuando me iba a retirar escuché ruido dentro y me asomé, abrí con cuidado la puerta y lo que vi me dejó impactado, estaba Juanita sentada arriba de un pequeño mueble sin su pantalón y Martita estaba entre sus piernas mamándole su concha, (Martita es la otra señora de la limpieza) Juanita agarraba la cabeza de Martita y se la restregaba en su concha, y Juanita acallaba sus gemidos mordiendo una franela de la limpieza para no ser escuchadas.

No pude quedarme mucho tiempo solo viendo la acción ya que si alguien pasaba me iba a ver ahí espiando y se iba a intrigar, entonces entré, pero ellas no se dieron cuenta ya que estaban metidísimas en lo suyo, cerré la puerta con cuidado y al voltear martita ya le había subido las piernas a Juanita y ahora mamaba su culito y se lo picaba con un dedo, eso me hizo reaccionar y le dije, hola Juanita y ellas se asustaron…

Entonces Martita me dijo, Ay joven Marco, no le vaya a decir a los jefes, por favor, me acerqué a ellas y le dije, no se preocupe Martita, yo solo vine a terminar lo que empecé hace rato, le agarré las piernas a Juanita se las empecé a sobar y me agaché a mamar, metí mi lengua en su cosita y también le metía un dedo en ella y Martita se sorprendió y Juanita le dijo, cálmate Marta y ayúdale a Marco, le subí sus piernas y le empecé a mamar su culito, mmmmm que rico estaba, - así Marco, así no pares mámame rico.

Mientras se lo mamaba me saqué la verga y me la empecé a sobar, Marta solo nos veía, pero se empezó a excitar y se empezó a quitar su pantalón dejando ver unas nalguitas muy ricas, entonces me fui hacia la puerta me asomé hacia fuera, estaba todo muy solitario y entonces al ver el reloj vi que ya era la hora de la comida, así que nadie iría a molestar ni a buscarme a mi por ahí ya que a esa hora comemos los 3.

Cerré con llave y me acerqué a Marta que seguía mamando la conchita de Juanita la levanté y la incliné en una silla y le abrí sus ricas nalgas y empecé a mamar su cosita por detrás y ella empezó a gemir muy rico, pero cuando ya eran muy notorios sus gemidos Juanita se acercó y le dio a mamar sus tetas para que se callara.

Yo empecé a mamar el culito de Martita y lo empecé a picar con un dedo y luego con dos, Juanita le puso a Martita la franela en la boca y se fue directo a mi verga y se la empezó a comer toda, no dejaba nada afuera, la tomaba con una mano y le pasaba la lengua por todo el tronco para después volvérsela a tragar toda, así estuvimos como 10 minutos, pero yo al darme cuenta que mis dos dedos ya le entraban sin ninguna dificultad a Martita por el culo tomé mi verga y la puse a la entrada de él y Martita solo dijo, si, si, clávala toda, toda, y yo se la dejé ir de un solo golpe y ella pegó un grito y Juanita corrió a callarla y yo empecé un rapidísimo mete y saca y oía los gemidos acallados por Juanita de Martita.

Era riquísimo ese culito, Martita y Juanita se besaban, se la saqué a Marta y se la metí por la concha y seguí con mis movimientos rápidos, de pronto Marta se empezó a colapsar y se vino en mi verga muy rico mientras se lo decía a Juanita, entonces me salí de Marta y busqué a Juanita, nos besamos y la tiré a el suelo, me coloqué entre sus piernas y se la dejé ir toda de un solo golpe y ella solo se prensó de mi con brazos y piernas y yo aceleré mis movimientos mientras mamaba sus tetas, después se la saqué y busqué su culito, al encontrarlo ella se arqueó y yo se la metí hasta los huevos, ella gemía de placer y llené su culazo de mi leche espesa.

Al ratito yo les pregunté que desde cuando hacían eso juntas y me dijeron que ya tenían algunos meses haciéndolo, entonces al ver el reloj me di cuenta que ya nos habíamos pasado 10 minutos de la hora de la comida, fui hacia la puerta, pero aún no había nadie en el pasillo fui hacia ellas les dije que después platicábamos y me fui a mi oficina y ahí las dejé.

Afortunadamente nadie se dio cuenta, al rato al dirigirme hacia los baños hay que pasar por el cuartito de intendencia me asomé y no había nadie, pero al dirigirme a el baño ahí estaba Martita y me sonrió, como no había nadie por ahí me le acerqué y la besé muy cachondamente sobando su rico culo y me metí a el baño, al salir y al pasar por el cuartito ella me jaló hacia adentro y nos volvimos a besar yo le bajé sus pantalones la incliné y busqué su culo y se la dejé ir toda otra vez de golpe y aceleré mis movimientos mientras la masturbaba y ella no tardó mucho en venirse, pero yo no pude, me salí de ella guardé mi verga nos besamos y yo me salí, al salir me encontré a Juanita y solo se rió moviendo su cabeza y yo me fui a mi lugar.

Ya casi a la hora de la salida pasé por el cuartito y vi entrar a Juanita, Martita ya se había ido, entré sin hacer ruido, agarré por la espalda a Juanita, le tapé la boca y casi le arranqué su pantalón mientras ella luchaba por soltarse pues no se había dado cuenta que era yo ni yo la dejaba voltear, me saqué la verga y la puse a la entrada de su concha y se la dejé ir toda y me la empecé a coger.

Ella se excitó y me aventaba el culo, pero yo no le destapaba la boca ni la dejaba voltear hasta que utilicé esa mano para desabrocharle su blusa y liberar sus tetas, entonces ella se agarró las nalgas y se las abrió y me dijo, por el culo, dámela ahí, por ahí, toda no dejes nada afuera, si de por si yo estaba excitado eso me alocó, me agaché a mamarlo y se la dejé ir toda de golpe en el culo y me movía rapidísimo, pero ella la alternaba, la sacaba de su culo y la metía en su concha y viceversa mientras mis manos apretaban sus chiches y se la pellizcaba.

Le besaba la nuca, pero ella nunca volteó a verme solo se dejaba hacer, entonces sentí como ella iba a terminar y yo aceleré ya solo quedándome en su concha y terminamos juntos, ella cayó casi al borde del desmayo y yo aproveché para guardarme la verga y salir, recogí mis cosas y me fui rumbo a mi casa, al otro día me la encontré al llegar y me reclamó de no haberla dejado besarme y le dije, no se a que te refieres yo me fui temprano, dejándola con la duda.

Lo malo de esto es que hoy me enteré que ellas ya no iban a asistir a las oficinas pues no se renovó el contrato con la empresa de limpieza a donde pertenecen y es una verdadera lástima porque no se encuentran señoras tan ricas y cachondas aquí en el DF.

Entradas Relacionadas

Comentarios

Got something to say?





Bottom